No tener antecedentes por delitos sexuales. Ese es el requisito imprescindible para poder trabajar con menores en España, tanto de forma profesional como voluntaria. Y la forma de acreditarlo es obteniendo un certificado negativo del Registro Central de Delincuentes Sexuales, que está en vigor desde el pasado 1 de marzo. En Galicia consta que al menos 27.598 personas han solicitado la certificación, de forma directa o indirecta, para poder trabajar o colaborar en labores que impliquen estar en contacto habitual con menores. Pero esa es una cifra que seguro que se queda corta ya que en ella no están incluidas las peticiones planteadas por Internet ni tampoco todas las que se han solicitado en muchos ayuntamientos y en organismos oficiales habilitados para conceder esa acreditación.
Una parte de esos datos corresponden a las certificaciones obtenidas a través de la plataforma pública de intermediación de datos, en la que la propia Administración es la que obtiene, con permiso del interesado, la información sobre posibles antecedentes del trabajador. Lo hace consultando datos que ya obran en poder de otros organismos públicos. Con este servicio los trámites se aceleran ya que no es necesario que el ciudadano solicite personalmente el certificado de antecedentes penales por delitos sexuales. Son 12.385 las certificaciones que fueron tramitadas de esa manera, según fuentes del Ministerio de Justicia.
Las restantes solicitudes se presentaron de forma presencial en la Gerencia Territorial del Ministerio de Justicia en Galicia, donde los ciudadanos presentaron desde marzo 14.883 solicitudes, mientras que 330 fueron pedidas en ayuntamientos y en departamentos de la Xunta.
El Registro Central de Delincuentes Sexuales es un sistema de información en el que se incluyen la identidad, el perfil genético y las penas y medidas de seguridad impuestas a quienes hayan sido condenados en sentencia firme por cualquier delito contra la libertad e indemnidad sexuales o por trata de seres humanos con fines de explotación sexual, incluyendo la pornografía.
La normativa es especialmente dura con los adultos autores de delitos sexuales contra menores, ya que, además de la pena que les sea impuesta, figurarán en el registro durante 30 años, tiempo en el que no podrán trabajar en nada relacionado con menores.
Casi dos mil delincuentes sexuales cumplen condena en Galicia
Cuando el pasado 1 de marzo entró en vigor el Registro Central de Delincuentes Sexuales, en Galicia había 1.981 delincuentes condenados en sentencia judicial firme como autores de todo tipo de delitos sexuales, entre los que se encuentran violaciones, agresiones sexuales, abusos, pornografía infantil, acoso, explotación sexual y corrupción de menores. Galicia es la sexta comunidad en número de condenados por estos delitos. La primera es Andalucía, con más de siete mil condenados. Al registro, que sirve para proteger a los menores y combatir la delincuencia, solo tienen acceso jueces, fiscales y los agentes en función de Policía Judicial.
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