El Colegio Profesional de Ingeniería en Informática de Galicia (CPEIG) va a conceder el Premio Ada Byron, centrado en destacar los nombres y las importantes contribuciones de nuestras mujeres tecnólogas, a la ingeniera y doctora en Informática Ana Freire, 'por su aportación en la aplicación de la Inteligencia artificial al bien social' y 'su impulso al enfoque femenino de la tecnología'. Será entregado en el marco de la Noche de la Ingeniería en Informática de Galicia, el 29 de octubre en el Hotel OCA Puerta del Camino de Santiago. Ana Feire, en palabras del CPEIG, es una firme impulsora del uso de la tecnología para el bien social, así como de las contribuciones de las mujeres en este ámbito 'para lograr una tecnología plenamente útil y al servicio de las personas'.
Como dijimos la Noche de la Ingeniería en Informática se desarrollará el próximo 29 de octubre en el Hotel OCA Puerta del Camino de Santiago de Compostela, con un encuentro presencial y virtual que reunirá a las empresas más destacadas del sector TIC en Galicia. Los premios de la Noche corresponden a diez categorías donde los colegiados y colegiadas reconocen las iniciativas o personas destacadas en el ámbito de la ingeniería en informática. El Premio Ada Byron homenajea a las mujeres ingenieras y a sus aportaciones, y rinde memoria a la que de la nombre al premio, la escritora y matemática Ada Byron, autora del primer algoritmo y considerada la primera programadora informática de la historia.
Ana Freire (Rábade, 1983) estudió Ingeniería Informática en la Universidade da Coruña, donde obtuvo el doctorado cum laude. Realizó estancias de investigación en centros de prestigio internacional como Yahoo Labs, la Universidad de Glasgow o el Centro Nacional de Investigación de Italia. En la actualidad dirige el área de Tecnología de la 'UPF Barcelona School of Management' de la Universitat Pompeu Fabra.
Es experta en Inteligencia artificial y recuperación de información y sus investigaciones incidieron en campos como la sostenibilidad y la salud. 'Es apasionante ver como la tecnología, bien aplicada, puede ayudar al bienestar de las personas. Se necesita mucha divulgación científica sobre la tecnología diseñada para el bien social, pues generalmente se muestra su cara menos amistosa, cuando con todo, bien utilizada, puede ofrecer grandes beneficios al ser humano', asegura. Desde 2017 lidera el proyecto STOP (Suicide prevenTion in social Platforms), que utiliza las tecnologías más disruptivas para estudiar en las redes sociales problemas mentales como las tendencias suicidas o los trastornos de la conducta alimentaria. Se analiza el texto de las publicaciones, las imágenes, las conexiones sociales y la actividad en las redes, para detectar las mismas señales que se buscan en las consultas presenciales de psicología, como la búsqueda de apoyo social, el insomnio o el acoso escolar. Además, es una labor que se realiza de manera anónima, extrayendo patrones de comportamiento comunes a alteraciones como las tendencias suicidas, la depresión o los trastornos de la conducta alimentaria. Con esta información se lanzan luego campañas dirigidas a usuarios anónimos de estos perfiles, enviando teléfonos de ayuda, como es el caso del servicio que ofrece el Teléfono de la Esperanza, gestionado por la asociación del mismo nombre.
El CPEIG destaca que la doctora Freire creó el proyecto STOP en el año 2017, 'sin apenas financiación ni personal investigador'. Y explica la propia ingeniera: 'Impulsar un proyecto así no fue fácil, en parte por las implicaciones éticas que supone, y también porque al ser mujer y joven, resultaba complicado encontrar instituciones colaboradoras. Pero con mucha motivación y mucho esfuerzo, STOP lo integran ya siete instituciones a nivel internacional, que cumplieron un gran objetivo: incrementar en un 60 por ciento las llamadas provenientes de redes sociales al Teléfono de la Esperanza'.
Autora de más de 40 publicaciones científicas y varias patentes, acumula numerosos reconocimientos nacionales e internacionales. Fue incluida por Business Insider en la lista de los 23 jóvenes españoles llamados a liderar la revolución tecnológica. Recibió, entre otros, el premio al Nuevo Talento Científico Femenino de la Fundación Real Academia de las Ciencias y Mastercard, y el premio Ada Byron Nuevo otorgado por la Universidad de Deusto. 'Ana', añaden desde el CPEIG, 'es una gran divulgadora e impulsora de la ciencia y la tecnología entre las mujeres más jóvenes, liderando varias iniciativas para romper la brecha de género en carreras técnicas', entre ellas, el concurso internacional Wisibilízalas, donde en sus cinco ediciones participaron más de 3.000 jóvenes de España y Latinoamérica, que crearon más de 1.200 páginas web de mujeres profesionales en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM). Según destaca el colegio, Wisibilízalas 'rompe estereotipos y promueve el uso de la tecnología y las competencias digitales, fomenta el trabajo en equipo, mejora la capacidad de investigación y la creatividad'.
En opinión de Ana Freire, 'la mujer continúa infrarrepresentada en el ámbito tecnológico, y esto es un problema grave porque la tecnología necesita diseñarse en ámbitos diversos y corre el riesgo de ser desarrollada con enfoques parciales que la hagan inutilizable. Por otra parte, el tejido empresarial tecnológico está generando mucho empleo, y la mujer no puede quedar fuera de esta gran oportunidad, si no el problema del enfoque de género se agravará cada vez más'. Entre las claves para una mayor presencia de la mujer en el ámbito científico-técnico, destaca que 'hace falta mejorar la forma con la que informamos a las chicas sobre estas carreras, mostrarles el amplio abanico de nuevas aplicaciones que la ciencia y la tecnología tienen en nuestra sociedad, en ámbitos de actuación tan diversos como la medicina, la economía, la sostenibilidad' Cuando la Universitat Pompeu Fabra lanzó el Grado en Ingeniería Matemática en Ciencia de Datos, hicimos una gran campaña liderada por docentes e investigadoras, en la que visitamos centros de secundaria mostrando las múltiples aplicaciones prácticas de la ciencia de datos. Se consiguió un balance de género en esta carrera que aún se mantiene'.
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