
Por un lado, la fundación impulsará Blue Thinking, una propuesta de la Universidad Rey Juan Carlos y la Asociación Alenta para desarrollar una aplicación accesible cognitivamente que permita a la persona con TEA aprender programación a la vez que ejercita y fortalece sus funciones ejecutivas.
La aplicación estará destinada a niños y adolescentes entre 6 y 16 años que tengan TEA o no, de manera que puede formar parte de un recurso inclusivo en escuelas e institutos.
El segundo proyecto se denomina Lancelot y ha sido presentado por la U-TAD y por la Asociación Pauta, y propone una solución para la intervención y tratamiento de fobias en personas con autismo combinando la realidad virtual y sensores de biofeedback.
Enlaces:
[1] https://voluntariadodixital.xunta.gal/sites/default/files/images/novas/img_nova_7188.jpeg
[2] https://voluntariadodixital.xunta.gal/es/javascript:history.back()