Investigadores de la unidad de locomoción del grupo de rehabilitación neural del Instituto Cajal del CSIC han presentado en el marco de la conferencia internacional de tecnologías emergentes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), un exoesqueleto robótico que permitirá sustituir a las sillas de ruedas.
Se trata de una especie de carcasa no invasiva que viste por fuera a los lesionados medulares para ayudarles a llevar a cabo tareas cotidianas, permitiéndoles hacer cosas que antes no podían y presentándose como "la alternativa óptima" a las sillas de ruedas que utilizan las personas con este tipo de lesión.
Además del uso personal, el exoesqueleto tiene aplicación en la rehabilitación clínica de lesiones medulares, ya que permitiría ser más preciso, repetitivo e intenso en la aplicación de la terapia de forma automatizada. De momento, el equipo de investigación ha conseguido demostrar que este novedoso sistema es adecuado para ser usado en pacientes de forma segura y que pueden ser compatibles con una intervención terapéutica en clínica.
Según el principal responsable del proyecto "cada vez se cree más que es necesario combinar terapias y tecnologías para optimizar los resultados clínicos". En concreto, ha apuntado que se trabaja en técnicas de neuromodulación o estimulación con corrientes o campos magnéticos externos combinadas con los exoesqueletos e incluso con terapias farmacológicas.
En su opinión, la futura solución para que los afectados por una lesión medular puedan volver a andar reside en "fármacos o trasplantes que reparen el daño neurológico, combinado con tecnologías como los exoesqueletos, que ayudan a guiar el movimiento y reaprender a andar de forma más fácil y cómoda".
El investigador ha declarado que cada vez están "más cerca de generar exoesqueletos robóticos que puedan vestir a un paciente lesionado medular para llevar a cabo actividades de su vida diaria, que antes no podía hacer porque solo tenía la silla de ruedas". Además, ha incidido en que el producto "se podría acotar a las características de cada paciente para que fuera más viable" y usarse no solo para lesionados medulares, sino también para afectados por accidentes cardiovasculares o enfermos de párkinson.
El objetivo es llegar a desarrollar una gama de productos modulares en un futuro no muy lejano, que según sus responsables "se podría acotar a las características de cada paciente para que fuera más viable" y usarse no solo para lesionados medulares, sino también para afectados por accidentes cardiovasculares o enfermos de párkinson.
Actualmente, el equipo de investigadores pretende extender los estudios clínicos a diferentes centros de España, con la previsión de que pueda convertirse en una realidad dentro del sistema hospitalario en un plazo de unos cuatro o cinco años.
Sin embargo, como sistema de sustitución de asistencia en la vida diaria, requiere un plazo mayor para mejorar el desarrollo tecnológico. En este sentido, se ha indicado la necesidad de optimizar los sistemas para que sean más pequeños y ligeros, así como resolver la forma en la que actúa el propio sistema con el usuario y mejorar su usabilidad.
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