Chile,
16/04/18 (14:02)
La población mundial está envejeciendo a un ritmo acelerado, y Chile no es una excepción a esta regla. En los últimos 50 años, los chilenos hemos envejecido a una tasa de 4,2 años por cada década. Actualmente, después de Canadá, somos el país con la expectativa de vida más alta de América, superando incluso a Estados Unidos. La proyección para el futuro muestra un panorama aún más incierto; puesto que se espera que hacia 2050, uno de cada cuatro chilenos sea mayor de 65.
El envejecimiento es el principal factor de riesgo para un grupo grande de enfermedades que representan aquellas que tienen la mayor prevalencia en la población mundial y que incluye el cáncer, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y las neurodegenerativas. Estas últimas dolencias, entre las que se encuentran el Alzheimer, el Parkinson, el Huntington y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), poseen una característica común: no tienen cura y sus tratamientos farmacológicos son simplemente paliativos y buscan frenar la progresión de la enfermedad en lugar de curarla. Durante el envejecimiento puede ocurrir la acumulación de daño a nivel de las principales moléculas que componen y regulan el funcionamiento de todas las células: las proteínas, los ácidos grasos y los ácidos nucleicos.
En el contexto de generar conciencia sobre el papel que tienen los hábitos saludables sobre la forma en que envejecemos, investigadores de Gero, desarrollamos un juego para teléfonos inteligentes llamado ‘Sinapp’.
El principio del juego es sencillo. El jugador debe transitar a lo largo de su vida, evitando el daño a las conexiones que las neuronas establecen en el cerebro (o sinapsis) usando diferentes estrategias que incluyen modificación de hábitos como aumentar la actividad social y cognitiva, estimulación de la actividad física y control de la dieta.
Adicionalmente, se puede utilizar un fármaco que incrementa el periodo de vida sana en gusanos, ratones y primates, la rapamicina para proteger al cerebro del envejecimiento.
Con la idea de tener tres modificadores del daño al cerebro basados en hábitos y solamente uno farmacológico se pretende transmitir el mensaje de que la forma en cómo envejecemos, es totalmente dependiente de cómo cada uno escoge vivir su vida; y que escoger tener hábitos saludables a lo largo de toda la vida (y no solamente cuando se pasa de los 40 o 50 años) podría tener un efecto mucho más efectivo e importante que esperar a tener un fármaco fuente de la eterna juventud.
La premisa detrás del juego es que un envejecimiento saludable puede tener un efecto muy positivo sobre la red neuronal, haciéndola más robusta y protegiéndola de la aparición de enfermedades neurodegenerativa. Los tres modificadores del daño a la red neuronal basados en hábitos, tienen diferentes efectos sobre el funcionamiento del cerebro. En concreto, la actividad cognitiva y social contribuye a la llamada reserva cognitiva que favorece la generación de nuevas neuronas, la formación de nuevas sinapsis y la fabricación de mantiene a la sinapsis saludable.
La actividad física, por su parte, ayuda a mantener un alto flujo de sangre y disponibilidad de oxígeno en el cerebro. Finalmente, una baja en el consumo de calorías previene la acumulación de daño sobre las macromoléculas en el cerebro; mientras que un consumo alto en ácidos grasos del tipo Omega-3 fortalece la formación y función de las sinapsis.
En la generación del juego, disponible en plataformas Android y iOS, participaron investigadores de Gero y desarrolladores de videojuegos chilenos. Mientras no tengamos disponibles tratamientos curativos para las enfermedades neurodegenerativas, estimular el autocuidado es una estrategia que puede contribuir a extender el periodo de vida sana en nuestras personas mayores.
Tema: General
Fuente:
entremayores