El estudio, que se publica este miércoles en 'Science Translational Medicine', representa una colaboración llamada 'Lifehand 2' entre varias universidades y hospitales europeos.
Establece los requisitos funcionales que garantizarán que los productos y servicios TIC sean accesibles para todas las personas; desde teléfonos móviles hasta ordenadores, pasando por páginas web, orientados tanto hacia compras públicas como para el resto de usos.